18 de abril de 2011

El Compromiso por el país en la picota

Basta darle una mirada al "Compromiso por el Perú" que PPK está solicitando firmar a candidatos y ex-candidatos para darse cuenta que tanto Humala como Fujimori tienen puntos cuyo cumplimiento estaría cubierto por la duda. Aquí los 8 puntos:
1. Eliminación total de la pobreza extrema y de la desnutrición para el 28 de julio de 2016.

2. Respeto a la Constitución vigente y rechazo a cualquier intento de perpetuación en el poder.

3. Lucha frontal y deslinde claro contra la corrupción.
4. Rechazo a la impunidad de quienes en el pasado cometieron crímenes contra la Humanidad y contra el Estado.
5. Apoyo incondicional a la plena libertad de expresión y respeto a los derechos humanos.
6. Promoción del desarrollo económico y social para todos los ciudadanos y todas las regiones del Perú.
7. Mejoramiento de una economía social de mercado con liderazgo del Estado y promoción de la inversión privada para mejorar los servicios públicos y la calidad de vida de los más necesitados.
8. Respeto al ahorro nacional en todas sus formas, en particular el de los pequeños ahorristas, e incluyendo el ahorro de los diferentes sistemas estatales y privados de pensiones
Los puntos 1, 6, y 7 son casi meramente enunciativos y de cumplimiento progresivo a lo largo del período de gobierno. Sin embargo, los puntos 2 y 5 parecen ser de difícil cumplimiento para ambos candidatos (para Humala por el accionar de presidentes afines a su línea en Latinoamérica y su plan de gobierno vigente y, para Fujimori, por uno de los pasivos del fujimorismo durante la autocracia de los 90).
Adicional e individualmente, Humala encontraría difícil cumplir el punto 8 por una hipotética distribución de la riqueza en sus extremos (ya sucedió en el Perú de Alan García de los 80 y en la Argentina de los Kirchner). Mientras que Fujimori se juega la palabra ya empeñada con su firma en los puntos 3 y 4 si es que indulta a su padre.

1 comentario:

  1. No olvidemos que ya Alberto Fujimori hizo exactamente lo que había prometido no hacer en su campaña y Keiko es su hija y ha compartido no solo el gobierno de su padre (tomando el lugar de su madre torturada), sinó también la riqueza mal habida del mismo. Por otro lado, es evidente que Humala está vistiendo piel de cordero (como lo hizo antes Fujimori) para ganar las elecciones y llegar al poder. Solo entonces podremos saber de que es capaz cada uno de ellos. Personalmente, me resisto a estar siempre en la disyuntiva de tener que elegir entre dos males.

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