20 de abril de 2011

No votaré por el fujimorismo porque creo en la democracia y la decencia

No concibo un país dándole una nueva oportunidad a un grupo político que no sólo delinquió en el poder sino que también afectó directamente a las vidas de cada uno de nosotros en lo económico, laboral, político, ciudadano, etc. Ya bastante se ha dicho y escrito respecto a lo que fue el gobierno autócrata del presidente peruano que fugó al Japón y buscó ser congresista de su segundo país, dejando a su primer país con el tesoro nacional desfalcado. Tanto se dijo y escribió que el ciudadano común como tú y yo se hastió y asqueó. Sin embargo, ahora es perentorio recordar que los gobiernos de Fujimori en toda la década del 90 fueron posibles gracias a (1) el miedo creado mediáticamente por el Apra para bloquear el ingreso de Vargas Llosa al poder -cuya organización política era la mejor preparada para el shock económico que cualquiera debía aplicar después del primer gobierno de Alan García- y (2) la creación de una nueva constitución que permita al ya autócrata Fujimori continuar en el poder -no se puede justificar el cierre de ningún congreso, aún cuando éste sea resultado del ineficaz sistema del voto preferencial-.
Adicionalmente a lo político, el fujimorismo encarna lo que es corrupto y espúreo en el Perú. Parte de nuestro dinero de impuestos se va en mantener una gran cantidad de delincuentes encarcelados, con Alberto Fujimori a la cabeza; ese dinero será una buena inversión si con el logramos mantener fuera de los círculos gubernamentales a esta gente que probadamente ha demostrado su incapacidad por razones legales. Los peores criminales son aquellos que poseen cerebro y dotes organizativas para realizar sus fechorías y el botín en este caso fue el país entero.
Por tales razones, no votaré por el fujimorismo ni en estas elecciones ni en ninguna otra. No cometí el error de votar por Fujimori nunca, no voy a cometer ese error ahora, ni por miedo ni por indiferencia. No votaré por el fujimorismo aunque Keiko firme todos los compromisos habidos y por haber declarando su repudio contra la corrupción. el control de los medios de comunicación, y los crímenes de lesa humanidad, porque llegaría al gobierno con todo el grupo fujimorista que acompañó a su padre. No votaré por el fujimorismo aunque Keiko jure y perjure que no indultará a su padre, porque esa afirmación me dice que liberará al delincuente por la vía del control del Poder Judicial, cosa que el fujimorismo ya ha hecho. No votaré por el fujimorismo aunque Keiko afirme y asegure que es perfectamente capaz de gobernar sin apoyo de su padre y demás yerbas, porque no tiene ninguna experiencia de trabajo plausible y real ni ha vivido lo que el pueblo peruano ha sufrido en cualquiera de sus clases sociales.No votaré por el fujimorismo porque no podré tolerar ver a mi país nuevamente amordazado y engañado sistemáticamente día a día por obra de las fuerzas oscuras que utilizarían el poder y el dinero del estado peruano que es de todos nosotros. No lo haré ni por miedo a la encrucijada en que nos encontramos por los resultados de la primera vuelta electoral, muy diferente a la del año 2006 que permitió el ingreso al poder del ex-reformista Alan García.
Para mi, y espero que para muchos otros peruanos, la única salida se encuentra en la vigilancia activa de nuestra democracia para evitar  que el otro candidato a presidente siquiera sueñe que podrá convertir a nuestro país en las sombras que ahora son otrora grandes  países como Venezuela, Bolivia, Ecuador, y Nicaragua. Es cierto que es nuestro deber ahora escuchar a ese 31% de peruanos que busca cambios radicales, pero también es cierto que es nuestro deber asegurarnos que el otro 69% no caiga en el pozo profundo del velasquismo trasnochado. El trabajo nuestro como demócratas no es decidir entre apoyar a las políticas de gobierno venezolana o brasileña, lo nuestro es hacer fuerza para que la política de gobierno más conveniente para el pueblo peruano se ejecute en el Perú. La encrucijada es, en concreto, evitar el advenimiento de autocracias de cualquier laya y para ello debemos usar todas las instituciones democráticas con las que contamos y dejar de perder el tiempo en apoyar la propaganda politiquera de la ya negada alternativa fujimorista.

3 comentarios:

  1. Ollanta es de los que empezarán despacito y luego de acaparar todos los medios, tendrá el poder absoluto para dar el golpe (táctica militar de las ansias por el poder) y acabará con todo lo que hemos logrado en estos 20 años

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  2. Por eso votaré viciado, porque no quiero ser cómplice de ningun de los dos autócratas, con estilo distinto , pero en esencia lo mismo cuando de conciliar y oir otras posiciones se trata. No votaré por ellos porque tengo dignidad y no me paraliza el miedo, y porque tendré en mi conciencia la tranquilidad de que no colaboré con estos extremistas del poder que les interesa un bledo el país y se valen del pueblo con ansias de justicia, solo siguen sus apetitos personales para imponer sus esperpentos ideológicos amorfos. Pero estaré atenta e invocaré a todo el colectivo social y fuerzas democráticas a levantar la voz apenas haya un atisbo de desmocratizar la administración y empiecen con las bravuconadas propias de los matones y miembros de pandillas que solo saben conseguir cosas a cabezasos y patadones. Mantengámonos vigilantes y alertas, y no dejemos de expresarnos por todas las vías. Mis mejores aludos y mucha fuerza para lo que se nos viene, Bettina Góngora.

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  3. Me parece completamente ilógico todo lo desscrito, tal ves algo de esto tenga sentido, pero aun peor es pensar que le puedan dar un voto a Humala. Y me da mucha pena que no se vea todo lo bueno que hizo Fujimori, ese es el problema del Perú, sólo se aferran a lo negativo, a criticar, abollar, bajar, pero a la hora de aplaudir se voltean y van a grupo que los escuche seguir rajando. Es triste, porque practicamente todos los gobiernos han sido corruptos, pero como eran peruanos no se dice nada de ellos. Por qué no hablan de los grandes beneficios que dió al país, cómo sacó a los terroristas de nuestras miserables vidas en aquella época, la gran mejora en el comercio, la apertura hacia la globalización y de muchos otros logros que nadie se toma la molestia de mencionar.

    Además, todos tuvieron que pasar por lo mismo al votar por Alan. Él si desgració el país, lo dejó en las peores condiciones posibles, pero él si merece tu voto? No me parece lógico que se expresen de esta forma tan hipócrita, al haber hecho todo lo contrario hace 5 años. Si van a defender algo, se hace con fundamento y respaldado con sus acciones, sino es un acto igual al que ustedes tanto "aborrecen" un acto mínimo de "corrupcion".

    Espero que piensen bien antes de actuar, y que la cólera y resentimiento hacia el antiguo presidente no haga que voten por el candidato que de verdad dejaría en ruinas al país. Espero que sea el cerebro el que vote, y no el hígado.Espero que se den cuenta que la hija no tiene por qué pagar los errores del padre. Infórmense bien, descárgense, inhalen profundo y hagan lo mismo que tuvieron que hacer hace 5 años. Si para ustedes Keiko es una mala opcion, está bien, pero definitivamente es mejor que el oponente. Espero que todavía haya esperanza y que personas como ustedes no manden al abismo al país. Sólo vean a Venezuela, el claro reflejo de lo que sería el Perú si ganara Humala. Hay que dejar de ser ciegos, dejar el resentimiento y ahcer lo que es mejor para todos...a menos que a su criterio prefieran un Gadafi, es posible que eso sea lo mejor para ustedes.

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