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03 octubre 2021

La carta de una parte (felizmente pequeña) de Madrid

Aun cuando lo más graneado del periodismo conservador internacional, el Wall Street Journal entre otros, celebró el éxito electoral de la derecha española en la Comunidad de Madrid el pasado mayo, la visita de la presidente electa de dicha comunidad a los EEUU pasó casi desapercibida para la prensa norteamericana. Sólo siguieron la visita de Isabel Díaz Ayuso medios españoles, y fue a través de ellos que nos enteramos de cómo la dirigente del Partido Popular de España (PP) se refirió al Papa como «un católico que habla español y calla el legado (español) que llevó la libertad al continente americano» (palabras más, palabras menos). Mostró la señora Ayuso también su preocupación por el «alarmante avance del indigenismo» en los EEUU. Como respuesta, la Representación Electoral (Caucus) hispana de los EEUU en su mayoría la dejó plantada en el Capitolio de la capital norteamericana. A la presidente comunitaria de Madrid le está costando políticamente más de lo que querría reconocer ese tipo de declaraciones desatinadas con que el conservadurismo se ha acostumbrado a hacer política.

    Y es que hay varios desatinos en la llamada «Carta de Madrid», más de los que el partido de extrema derecha Vox —aliado estratégico del PP de Ayuso en Madrid— querría admitir, precisamente porque la idea es desatinarle al objetivo y gozar de la miopía de la ambigüedad política en su narrativa. La carta, o manifiesto público, del Vox español llegó a Latinoamérica directamente a la periferia recalcitrante de las derechas más oscuras. Muchos nombres del conservadurismo más añejo de este lado del mar —y también de sus advenedizos— firmaron la carta que clama, entre otras cosas, por una lucha sin cuartel contra la «seria amenaza contra las libertades (...) y derechos de nuestros compatriotas». Pero no se dejen engatusar, la crema y nata de la xenofobia en España no nos ha llamado compatriotas a los cholos peruanos, los rotos chilenos, los gauchos argentinos, etcétera, no. La carta habla de defender las libertades de sus compatriotas de la «Iberósfera», neologismo usado por los extremismos para retomar el concepto de patria de segundo rango que tenían los americanos nacidos en los virreinatos españoles de la Colonia, donde los de la península eran más compatriotas que los de las indias occidentales. Pero eso es historia ahora.

     No puedes haber dejado de notar la complementaria campaña mediática que se hace desde hace poco en las Américas latinas a favor de la «bondad histórica» de la conquista española. Es una campaña que se ha iniciado hace un tiempo en contra de lo que llaman «la leyenda negra del indigenismo». Sostienen (en redes sociales especialmente, aunque no faltan libros y conferencias) algo así como que los españoles de los siglos XV al XIX hubiesen sido capaces de sintetizar precozmente la legislación y la moral de nuestros tiempos, respetando dizque los derechos humanos, la libertad de empresa y de comercio. Algo así como que los europeos de aquél entonces hubiesen podido colonizar las Américas creando un mundo de hadas madrinas protegido por espíritus de los bosques. Aunque fue cierto que una pasajera legislación española, hecha durante la invasión napoleónica a la península, rescató algunos derechos de indios e indianos, también fue cierto que desde entonces las leyes son letra muerta por estos lares. Tampoco por otros lares se cumplen, a juzgar por la rápida derogatoria de la constitución reformista que dio derechos a los virreinales: cayó por una primigenia carta de Madrid —el «Manifiesto de los Persas»— firmada, qué coincidencia, por lo más graneado de la voz (la vox) del conservadurismo autocrático de esos tiempos. La historia se repite en cartas, aunque la del pasado afectó a todos los hispanos, la del presente no pasa de ser un formalismo inocuo.

     Y tampoco puedes haber dejado de notar que la casta política de este año 2021 se siente heredera de las épocas más oscuras de la historia de sus países, tiempos a los que siempre tratan de pintar color de esperanza y barrer bajo las alfombras de los palacios de gobierno. Llámense populistas, falangistas, colonialistas, católicos medievalistas, fascistas, tienen en común el deseo ferviente de desaparecer cualquier rastro histórico que les nuble las bases de su pensamiento político con verdades a medias e historias falsas (si se puede llamar pensamiento a la nostalgia por las dictaduras cruentas). No son pocos los intentos de desacreditación infundamentada de los museos y lugares de la memoria colectiva de horrores históricos innegables y fácticos. La excepción que confirma esa regla de negación histórica y factual estaría en los sucesivos gobiernos alemanes que no cejaron en mantener el recuerdo de la barbarie nazi contra judíos, gitanos y homosexuales, para que no se vuelva a repetir. En multitud de países con horrores pasados, nuestros países, los museos que muestran lo que no debe olvidarse para no reincidir no gozan de la simpatía de quienes se ven ahí reflejados en quienes ejercieron violentamente sus supremacías, que deberían estar ya extintas por la fuerza de la igualdad humana, pero no lo están.

     He aquí una pequeña lista de memoriosos lugares que deberíamos promover en nuestra didáctica de vida, y visitar cuando la vida nos lleve por distintos lares. Estos lugares nos harán ver las razones históricas por las que no debemos confiar en aquellos líderes que son indiferentes al sufrimiento de quienes pierden sus ingresos durante las crisis. Las razones por las que no debemos encumbrar en el poder a líderes beligerantes con quienes deben emigrar de sus tierras para no pasar hambre. Por las que no debemos apoyar a líderes que ejercen satisfechos sus posiciones de privilegio creando más y más reglas a su favor. Por las que no debemos escuchar a líderes que quieren que los registros de los malos tiempos dejen de susurrarnos lo que realmente pasó y podría volver a pasar.

Lugar de la Memoria en Lima,

Museo de la Memoria en Rosario,

Museo de la Memoria en Montevideo,

Museo de Memoria y Tolerancia en Ciudad de México,

Museo de la Memoria y los Derechos Humanos en Santiago,

Museu Memorial de l’Exili en Girona,

Museo del Genocidio de Indios Americanos en Houston,

Museo de la Memoria en Nijverdal,

Centro de Documentación del Recinto de concentraciones del partido nacionalsocialista en Nuremberg,

y tantos más.

30 agosto 2021

Que la paz (política) sea con nosotros.

Ahora que en el Perú se va esfumando la oposición fundamentalista y sin fundamento de politiqueros profesionales —de las extremas derecha e izquierda— quiero rescatar las muestras de manejo responsable e inteligente de la economía, que ha recaído en posiciones de centro-izquierda (de social democracia para mi percepción). Vista así, la cosa gubernamental promete, al menos por ahora.

     Una de las certezas históricas de buen gobierno que nos compete a todos, y no lleva color político, es perentoria en tiempos de crisis como el actual: Todo ciudadano con un mínimo interés por su país debe colaborar en la eliminación de la incertidumbre política que se ha enquistado en las democracias occidentales por acción del ansia de poder de los extremismos políticos; el Perú no es excepción, especialmente desde el año 2016. Esta obligación está escrita en ninguna ley, pero es la solución al libertinaje en el que ha devenido la libertad de expresión de unos pocos interesados en pescar en río revuelto. El punto es que el río lo han llenado de mierda política. Quienquiera que guste beber de ese río—incluyendo parientes y amigos— no pertenece a nuestra especie Homo Sapiens, sino que ha involucionado a Homo Coprofagus.

     ¿Cómo colaborar? Pues haciendo oídos sordos a la bulla irracional y sus cajas de resonancia mediática y red-sociálica de quienes buscan mantener vivo el statu quo político y legal en constante zozobra. Y es que en ese estado de cosas ingobernable es que pueden seguir sembrando y cosechando dineros sucios de la droga, de la trata sexual, del contrabando de oro, de la tala indiscriminada de la Amazonía, de la depredación del mar, del asesinato endémico de activistas ecológicos, de la extinción premeditada de la fauna oceánica, del sicariato homicida. Colaboramos también en limpiar la basura digital (fake news y posverdades) al comprobar con pensamiento crítico la veracidad de los memes viralizados en nuestras conversaciones, digitales o no, de cada día. Y es que el verdaderamente viralizado problema con el que debemos lidiar en el mundo es la ramificación imprevisible de la pandemia del covid-19, que ha llegado para quedarse durante un tiempo todavía indefinido.

     Incluso una pequeña reducción de la incertidumbre política nos permite ver que el actual gobierno de izquierdas del Perú, prematuramente condenado al fracaso por sus antagonistas políticos, muestra virtudes al mantener el interés nacional en las inversiones privadas y públicas que, en su gran mayoría, se iniciaron antes de la presente administración gubernamental. Dichas inversiones pintan interesantes, de llegar a culminarse en el lustro que ya estamos viviendo, período que no sabemos si será interrumpido por alguna aventurera vacancia presidencial o un inútil cierre del Congreso.

     De culminarse los proyectos de infraestructura que el gobierno peruano actual ha puesto en su propaganda, entraría en operación el primer tren metropolitano subterráneo del país en 13 distritos de Lima, el aeropuerto internacional capitalino duplicaría su capacidad, el puerto privado de Chancay sería el hub portuario de Sudamérica, la Autopista del Sol reduciría los tiempos de transporte en 30% en la costa norte, el tren del Cusco a la costa sur movería más producción minera, y etcétera. Es claro que, con voluntad política, estos proyectos terminados empezarían a cerrar la larga brecha que tiene el país en infraestructura. Si seguimos invirtiendo racionalmente, sin mirarle la cara a los caudillajes políticos de moda, otra será la historia, y otra sería la historia. Queda todavía mucho por hacer en lo tributario, laboral, judicial, cultural, ecológico y todo lo demás de la cosa pública para buscar el desarrollo sostenible que todo país está obligado a lograr por mandato de su propia Constitución.

     Redundo y cierro: Sólo un ambiente de paz social y tranquilidad ciudadana —ambas en su versión democrática de satisfacción, no de opresión o dominio—, permiten soñar en un mejor futuro. Vamos, que hasta para sobrevivir en estado de coma se necesita tranquilidad y sosiego. La bronca política —la violencia como medio de vida— sólo lleva a la destrucción, desaparición y muerte. Entonces, que la paz sea con nosotros.

15 julio 2018

El mal menor (o El arte de lo posible)

¿Si una candidata presidencial te ofreciera un sueldo de entrenador de fútbol europeo para que le asesores en su cuarto intento consecutivo en las elecciones de su país, aceptarías? De aceptar, ¿cuál sería tu estrategia de fondo? ¿Confiarías en tu estrategia al punto de cobrar tu estipendio por consultoría sólo si la candidata gana? Yo aceptaría sin dudar.

Mi atrevimiento al apoyar una causa electoral casi perdida se torna más peliagudo si se considera que asesoraría a una organización política sin más propuesta que el pragmatismo de estado, a un partido que ha perdido elecciones en segunda vuelta por ser el mal peor (de ésos que une a izquierdas y derechas en su contra), a un grupo electoral que insiste en candidatear a un mismo nombre y apellido. En concreto, se trata de asesorar a ganador a una agrupación política que vendería su alma de papel al santo de los imposibles más urgido de feligreses. Quizá lo único positivo de la asesoría, dejando de lado lo moral, es que este tipo de partidos políticos cuenta con inconmensurables, navegables, cantidades de dinero de campaña; plata tienen, lo que les falta es ideas y operatividad.

Mi idea es simple: apoyar a dos candidaturas como propias. La candidatura principal sería la que contrata como asesor, la de la eterna perdedora, por supuesto. Y la secundaria, irónicamente la más prioritaria, la de un desconocido, casi inventado, que esté del lado conservador de todos los temas controversiales que siempre dividen opiniones de países. Temas como: anti-aborto, anti-gay, anti-trabajador, anti-regulación, anti-chileno u otro por el estilo. Eso sí, cuidando que no le falte la sal religiosa, el punto exacto de esa sal con saborcito sagrado. Esta receta, muy sazonada con generosa cantidad de dinero de campaña, debe lograr que el candidato secundario -en masculino, por simple machismo y patriarcado- pase a la segunda vuelta electoral, el balotaje, para asegurar la victoria final de la asesorada. Victoria que se daría gracias al ofrecimiento de todo lo políticamente correcto en el centro conservador, nada extremo ni de latitudes progresistas. Una vez en la presidencia, siempre se puede encontrar un buen viento que se lleve a las promesas a la distancia adecuada al libre albedrío gubernamental.

Para esta estrategia tengo casuística fresca de mi lado: el caso de Francia en su última elección presidencial del 2017 donde el actual presidente Emmanuel Macron (caudillo de partido oportunista de estreno) le ganó en balotaje a la candidata del extremo conservador cuasi facista, Marine Le Pen; y el caso de la elección presidencial del 2018 en Costa Rica, donde el candidato oficialista, Carlos Alvarado Quesada, con una mochila cargada de corrupción partidaria venció al fanático religioso anti-gay, Fabrizio Alvarado Muñoz, quien había alcanzado la más alta votación en primera vuelta con un partido ultra conservador. Nada menos que países como Francia y Costa Rica que tienen largamente respetadas historias democráticas en sus respectivos continentes.

Volviendo al problema de los pragmáticos, es un hecho práctico que todo lo que propone y realiza un partido de insistente candidatura única ya lo propuso y realizó infructuosamente en varias elecciones perdidas (plural variopinto) y nadie con dos dedos de sano juicio en la frente puede creer que en la siguiente elección le irá mejor con lo mismo, especialmente si debe invertir siempre en evitar sentencias penales a sus líderes. No olvidemos tampoco que estamos hablando de candidatura única (singular monocromático), así que el cambio de candidato no figura en la ecuación. ¿Tienen mayoría parlamentaria? promulgan leyes filtradas en lobismo corporativo, ¿tienen presencia electoral nacional? participan en financiamiento de campañas regionales, ¿tienen organización disciplinada? la rompen apenas los intereses personales divergen de los partidarios. ¿Tienen más preguntas?

Redondeo mi propuesta de emprendedurismo político: primero pescamos un candidato (hombre casado con hijos y amantes, mejor) conservador y religioso sin ninguna posibilidad de ganar ni una elección de padre del año en su barrio de siempre. Luego, lo preparamos en el discurso anti del tema más santoficioso que pudiera abrigar el individuo de marras, sin olvidar las adecuadas referencias bíblico-papal-evangélicas. Finalmente, invertimos y controlamos propaganda política hasta lograr que toda la minoría santoficiosa, bíblica, papal y evangélica del país lo apoye. Así, con un poquito de suerte e ingente campaña psicosocial mediática y en redes sociales (o sea, trolles), tendremos un ganador de primera vuelta electoral. Es un hecho comprobado, revisando números de Francia y Costa Rica, que la minoría de la que conseguimos el apoyo nunca ganará una presidencia en primera vuelta, no por ahora. Obviamente, la mercadotecnia política de nuestra candidatura principal le daría un expectante segundo lugar en primera vuelta. El balotaje del mal menor está asegurado y mi millonario sueldo por asesoría también.

08 febrero 2012

El derecho a tener una vida común y corriente

La intelectualidad peruana, por lo menos los que publican artículos en Lima, toma posición por Velasco Alvarado o Morales Bermúdez como dictador supuestamente menos dañino para el descalabrado Perú de los años 60 y 70 del siglo pasado. Los generadores de opinión de nuestra sociedad se enfrascan en una discusión para decidir cuál atentado sacó a la sociedad limeña de su indiferencia ante el terrorismo senderista, si el bombazo de Tarata del 92 o el bombazo del primer apagón navideño del 82. Los políticos de moda entre los entrevistadores televisivos arguyen sus razones y sinrazones para indultar o no a Alberto Fujimori. Y todo sigue igual.
No sorprende, entonces, que lo que llamamos política en el Perú sea tan aburrida y sosa si es que quienes debemos ser los protagonistas sencillamente decidimos no ser parte de ella. Entre todas las acepciones que la palabra política tiene en la Real Academia de la Lengua Española, quiero destacar aquella en que la define como "actividad del ciudadano cuando interviene en los asuntos públicos con su opinión, con su voto, o de cualquier otro modo". Que votamos, es cierto, por obligación y para escoger siempre el mal menor entre un universo de empresarios y militares retirados que fungen de políticos en ausencia total de partidos. Y para de contar.
Votamos pero no opinamos, que estar de acuerdo o desacuerdo con un personaje publicable o entrevistable no es tener opinión, es hacer rebaño; que criticar, rajar, o quejarse de los problemas sin hacer nada al respecto no es tener opinión, es romper en llanto.
Votamos para elegir gente inoperante, no opinamos, ni intervenimos en asuntos públicos de ningún otro modo. Y es que no estoy hablando de los asuntos públicos que conciernen a los gobiernos centrales ni regionales si no más bien de los asuntos que nos tocan día a día. Hablo de los diarios abusos de la empresa de telefonía fija contra sus propios clientes, de la porquería de agua  que desde siempre debemos hervir diariamente para poder beber, de los baches en las pistas que recorremos siempre en autos o buses, de la atroz informalidad del servicio de transporte urbano, de la invasión de nuestras veredas que hacen empresas informales de soldadura o ventas, del ruido infernal que llena nuestras calles comerciales, de la ausencia casi total en nuestras calles de la policía que nos cuesta una fortuna diaria, del caótico tráfico de cada día que desperdicia nuestro combustible en contaminación de nuestro aire, de los cobros excesivos que debemos pagar cada vez que queremos un certificado inventado para ese propósito pecuniario. Y puntos suspensivos.
Tantos asaltos a nuestros bolsillos y a nuestros derechos personales que aguantamos diariamente los peruanos para sostener un statu-quo ilegalmente aceptado por quienes elegimos como autoridades. Y es que es ilegal y anti-sistema que nuestras autoridades permitan que venga sucediendo lo que menciono, ya sea por proteger intereses empresariales o por no hacerse problemas con el poder. Es también ilegal y anti-sistema que nosotros nos quedemos sentados en nuestras casas sin hacer nada para solucionar nuestros propios asuntos públicos, para exigir los productos y servicios que pagamos sin chistar. Es también ilegal y anti-sistema no salir a las calles a expresar nuestro descontento y pedir el cambio de las personas y/o instituciones, públicas o privadas, que no tienen capacidad para proveernos una vida común y corriente. Sólo éso, luchar por el derecho reconocido de vivir una vida común y corriente.

21 enero 2012

Tomar indignación

Los indignados decidieron tomar las plazas en España y el reguero llegó tan sólo como un hilo de agua a tomar Wall Street, poco, casi nada, pero tánto llegó que los operadores exitosos aún después de tirar los bancos a la basura vicharon la puerta y se alejaron reculando a buscar consejo entre sus iguales. No estuve ahí pero sé que hablaron del biberón de la leche inacabable, discutieron cómo mantener ese biberón en el ángulo correcto de vaciaje directo a sus ventrudas cuentas bancarias, y llegaron a la solución más correcta de su política, preparar una sopa de letras que les ayude a recortar la comunicación en internet. Supongo, para ser tremendista, que después le llegará su turno al cine independiente y a las revistas y autores que por ahí se largan opinando.

De hoy en adelante sólo tendrán cobijo y talante para niño obediente todo lo que sea de potros, de domador, del cielo y las estrellas, qué cosa mas bella, de lo que se cante como un primor. Así, de a pocos, de a casi nada en cada pasito, entraremos en la edad media de la época de la tecnología, por lo menos hasta que las colonias lunares estén en condiciones de albergar a quienes tienen a la prosperidad centralizada en el nuevo mundo según san dinero.
Que me disculpe Cafrune por usar algunas de sus frases de perseguido, pero sé que voy seguro porque aquel payador no querría cerrarme este blogcito minúsculo que estoy usando como sí lo están tratando de hacer con todo lo que sea incómodo en el mundo virtual los señores que se apellidan poder en el gigante del norte de las Américas.

15 diciembre 2011

La posible renovación de concesión a MOVISTAR en sospechoso perfil bajo en las noticias.

La posible renovación de concesión de telefonía fija a "Telefónica" (hoy con el nombre de batalla "Movistar") está pasando totalmente desapercibida en la opinión pública peruana. Llama la atención que los medios de comunicación ocupan sus titulares al segundo vicepresidente, la licencia municipal al estadio nacional, y la historia sin fin de Ciro. Estas y otras historietas pueden ser de interés y quizás venden pero su efecto sobre la vida de los peruanos es casi nula, mientras que una renovación de concesión a Movistar afectaría a todos sin lugar a dudas.
Sería una afrenta a los usuarios del servicio telefónico en el Perú que se le renueve a Movistar por otros 20 años de atropellos y cobranzas indebidas. Por ejemplo, para verlo en el nivel individual, revisemos nuestros recibos de Movistar antes de pagarlos pues es un hecho cotidiano que dicha empresa viene sorprendiendo a muchos de sus clientes cobrando montos indebidos mensualmente, aún cuando haya quejas individualizadas al respecto, simplemente aceptan su error e insisten en la cobranza indebida al siguiente mes (tengo 8 quejas aceptadas por la empresa para probarlo).
Adicionalmente, en el nivel empresarial, OSIPTEL ha generado un informe no vinculante al Ministerio de Transporte y Comunicaciones en donde Movistar figura con infracciones graves en varios rubros de la concesión otorgada por el estado peruano. Asimismo, el congreso tuvo al ministro del ramo en la comisión correspondiente para escuchar lo que el ejecutivo viene haciendo y expresar sus reservas al respecto (ver vídeo). Por si fuera poco, la OCMA ha abierto proceso de investigación al juez en lo contencioso administrativo que ha permitido que la misma empresa no pague deudas a la SUNAT correspondientes a los años 2000 y 2001 por deudas de hasta S/: 2,300´000,000.00 al fisco; todos pagamos impuestos, aún por IGV al consumo telefónico, pero las empresas no, dudo que Telefónica (o Movistar) haga lo mismo en España u otros países donde también tiene concesiones.
Existe mucha información disponible, pero muy poco de ello se publica en los medios de información tradicionales en el Perú. ¿Por qué?

01 diciembre 2011

Respuestas Urgentes para Cajamarca

Cajabamba
La capital de la provincia de Cajabamba posee un pequeño damero urbano central cuyo epicentro es la pequeña plaza presidida por una iglesia de 2 campanarios premunida de un reloj que anuncia a sus vecinos con una campanada cada cuarto de hora que transcurre en la ciudad que tercamente sigue luciendo casi tan igual como cuando mi abuelo publicaba su semanario Antena en la primera mitad del siglo pasado. Quizás por el hecho de no gustar de los relojes pulsera, dicho reloj se convirtió en parte importante de mi vida en Cajabamba, marcó mis recuerdos con las campanadas del reloj, el límpido cielo serrano, las lluvias de agua pura, y los paisajes del valle. El reloj de la iglesia sigue anunciando las horas que pasan y que me alejan ya más de 30 años de la placidez urbana tan brutalmente interrumpida por los cambios que el desgobierno está permitiendo por las actividades mineras impunemente contaminantes en Algamarca, a dos campanadas, 30 minutos, de distancia del casco urbano que cada vez le cuesta más conservar la tradicional fachada de la ciudad.

Cajamarca
Mientras que en Cajabamba el tiempo no se detiene para los depredadores del medio ambiente, en Cajamarca los relojes se detuvieron en tiempos en que la violencia buscaba hacer parir a la historia económica de los gobiernos. Tengo también en mis recuerdos a la ciudad de Cajamarca y sus muchas atracciones, como las múltiples salas de cine de hace mucho tiempo atrás, y es francamente chocante ver que sigue la pantomima política del paro regional aún cuando en la ciudad de Cajamarca ya se sienten los efectos de la escasez de productos alimenticios -excepto la leche que se debe arrojar al río- e insumos productivos por el bloqueo de carreteras. En tanto que el Primer Ministro lanza a la prensa un comunicado de Newmont-Buenaventura sobre la suspensión de actividades del Proyecto Conga en la provincia de Celendín aún cuando dicha suspensión ya se había dado en la práctica desde el inicio de las escaramuzas políticas en la región, las dirigencias del tumulto regional en Cajamarca no dan un paso atrás ni al costado respecto a su pedido de cierre definitivo de operaciones del Proyecto Conga.

La torpeza, cuando no ausencia, del gobierno central es notoria y debería llevar al Presidente Humala a considerar el cambio de su primer gabinete aprovechando el fin de año, ajuste necesario para el cargamontón de protestas que ya se vive en el Perú; pero éso es harina de costal ajeno a esta nota. El tumulto cajamarquino no pasará de ser una mera escaramuza política de incierto resultado si es que no lleva a cabo la primera y más importante de las acciones previas a cualquier reclamo o lucha: la erradicación definitiva de la minería ilegal en todo el territorio de la Región Cajamarca. No hay justificación posible para que el Presidente Regional Gregorio Santos participe en marchas y mítines mientras que permite por omisión que la minería ilegal día a día siga destrozando el medio ambiente y social de gran parte de la provincia de Cajabamba, a sólo 130 kms. de la ciudad de Cajamarca. El señor Wilfredo Saavedra, jefe del Frente de Defensa Ambiental de Cajamarca puede seguir anunciando muertos inexistentes en búsqueda de mártires que lo catapulten más arriba en el escalafón político del país, al fin no tiene un cargo por el cual rendir cuenta a los votantes como sí lo tiene el Profesor Gregorio Santos.

La presidencia regional de Cajamarca cuenta con un Consejo Regional de 16 miembros y una pléyade de casi 2,000 funcionarios que cubren todos los ramos de la actividad gubernamental: direcciones de producción, agricultura, energía y minas, comercio exterior y turismo, salud, educación, y más. También cuenta con gerencias regionales de desarrollo económico y social, infraestructura, planeamiento, medio ambiente, etc. Todo ese personal de la planilla de la región, que estimo es competente aún cuando su inacción no nos deja muchos elementos de juicio, está dedicado a actividades proselitistas como lo es su apoyo al paro regional indefinido. Ni un Samurai de rancio abolengo podría haber hecho mejor harakiri gubernamental como lo ha hecho el Profesor Gregorio Santos al apoyar un paro contra su propio gobierno y dejar que los muy necesarios proyectos de desarrollo de la región se ahoguen por falta de gerencia ni voluntad política, porque es sabido por todos que financiamiento no es el problema. Tanto así que la burocracia de la Región Cajamarca no lidera el desarrollo económico y social del departamento como debería ser, pero sí realiza los gastos en bienes y servicios que un grupo de trabajo de esas dimensiones requiere y más; basta darle una mirada a la página web de la región en lo que corresponde a proveedores (http://www.regioncajamarca.gob.pe/proveedores) para percatarse que el porcentaje de gastos en servicios de terceros casi alcanza el 50%, muy por encima de gastos por servicios básicos, consultorías, procesos arbitrales, limpieza y otros.

Es nuevamente el sentido común el que debe llevar a todos los votantes cajamarquinos a hacer las preguntas pertinentes y pedir las cuentas necesarias a su presidente regional y/o su correspondiente consejero regional, no solo porque es un derecho democrático que les asiste si no también porque los ciudadanos de las provincias que vienen produciendo ilegalmente oro sucio, como Cajabamba en la zona de Algamarca, no pueden seguir indolentes ante el avance del crimen y la inseguridad ciudadana de los que son víctimas diariamente. Les alcanzo  la página web de la región donde hallarán datos de contacto que espero sean de utilidad:  http://www.regioncajamarca.gob.pe/consejeros-regionales.

Cerro de Algamarca
Por mi parte, las preguntas a responder son: ¿cuándo se erradicará definitivamente la minería ilegal en Algamarca, Cajabamba? ¿cómo saber si el Cerro Quilish no ha sido invadido por mineros informales desde que Newmont-Buenaventura fue expulsada del área? ¿quién garantiza que la concesión de Minera Conga no sería también tomada por la minería ilegal si se da el caso del desconocimiento de contrato? Respuestas urgentes y necesarias para el ciudadano de a pie y que debieron darse para tener la autoridad moral para iniciar o apoyar cualquier paro en el tinglado político regional y nacional, más aún ahora que las asociaciones de mineros ilegales contaminantes (que gustan disfrazarse tras los nombres de informales o artesanales) están también saliendo a las calles a pedir su formalización legal, disparate que no podemos dejar pasar sólo porque un pequeño grupo bloquea una pista de acceso y salida de bienes a nuestras poblaciones.

24 noviembre 2011

Cajamarca. La Commedia dell`Arte


En los tiempos en que Cajamarca era colonizada y usufructuada por la corona española, en Italia y Europa se desarrollaba la Commedia dell'Arte con personajes que encarnaban los arquetipos de la sociedad. Cajamarca producía textiles de alta calidad y reemplazaba a Potosí en la producción de plata de la colonia gracias a una de sus actuales provincias, Hualgayoc. No ha sido entonces la minería ajena a la región Cajamarca, como tampoco lo ha sido la Commedia dell'Arte en su  versión de Commedia all'improviso, lo que ha quedado fehacientemente demostrado en los últimos días de gestación del paro anti minero de la Región Cajamarca del 24 de noviembre del 2011. Aquí un resumen del tinglado que hemos presenciado tanto en el atrio de la Iglesia de San Francisco en Cajamarca, como en los salones del Palacio de Gobierno de Lima.



Los personajes que participan en este montaje político nos han sorprendido con sus dotes escénicas y su apego al histrionismo al elaborar sus parlamentos en escena. Impresionan particularmente las piruetas de Arlequín ejecutadas por el Primer Ministro Salomón Lerner Ghitis al término de sus reuniones en palacio con cuatro de los 127 alcaldes de distritos cajamarquinos y, al día siguiente, con tres presidentes de cámaras de comercio regionales; lástima que no pudimos ver más acrobacias de nuestro Arlequín después de una frustrada reunión con el intrigante Brighella, encarnado brillantemente por el Presidente Regional de Cajamarca Gregorio Santos Guerrero. Y es que el Dottore, Ministro Oscar Valdés Dancuart, no logró que Brighella Santos se embarcara en la nave que lo llevaría a brazos de Arlequín Lerner, aunque sí tuvo tiempo el querido Dottore Valdés para ilustrarnos con las grandes verdades de la vida, las consecuencias de los actos humanos y los efectos de un paro regional, cómodamente instalado en la poltrona principal de la Gobernación cajamarquina a donde había citado a Brighella Santos para la audiencia que su personaje concedía a Santos Guerrero en su propia casa. No contaba el buen Dottore Valdés con las dotes artísticas del Brighella de esta presentación cajamarquina y le dio, con la inocencia característica de su personaje, todas las excusas necesarias para que escape del tabladillo limeño. Toda una gran comedia cuyo tercer acto queda por ver, aún cuando todo lo sucedido y por suceder es tan predecible como una corrida de toros.


Un bosquejo de Commedia Erudita, como alternativa opuesta a la commedia all'improviso que nos obligan a contemplar nuestros gobernantes, no sobresale por la sabiduría del mensaje sino por el sentido común que otorga la ausencia de obligaciones con personajes que la farándula política le asigna a los miembros de su elenco. Todos nosotros vivimos un sistema económico omnipresente, por ende ineludible, que habla a voz en cuello de la necesidad  de una tasa de retorno positiva de cualquier inversión, sea esta privada o social. La Región Cajamarca, al igual que toda comarca en la tierra, tuvo que decidir cómo distribuir sus recursos en la forma más eficiente que su especial combinación de gente, tierra y capital le concede. Su gente siempre ha sido producto de la convivencia de guambos, cañaris, waris, caxamarcas, incas, españoles y otros más; no es entonces novedad ser mestizo y compartir en el norte del Perú. Y su tierra posee valles interandinos con microclimas poblados de ganado y bolsones de metales preciosos desenterrándose desde antes de Pachacutec; no es tampoco novedad la riqueza de nuestro norte. Su capital espera desde hace un tiempo atrás a ser reinvertido en la región y recuperar los ejes de desarrollo Cajamarca-Saña, Cajamarca-Quito, y Cajamarca-Chachapoyas que alguna vez tuvo; nunca fueron novedad los menesteres de la inversión en el norte comercial pero sí en el norte minero de estos días.

Gran parte del escenario de esta comedia política descansa sobre la falta de respuestas oficiales a preguntas claves acerca de la minería en el Perú. Sin embargo, el sentido común de todos ya ha respondido, con cargo a desarrollar los tecnicismos de cada caso, todas las preguntas incluso antes que se plantearan. Por ejemplo, bajo el supuesto negado que la gran minería formal sea expulsada de Cajamarca, la extracción de metales preciosos se seguirá realizando, ilegalmente, por la ola de buscadores de tesoros con la consecuente destrucción del medio ambiente que ya sucedió en Madre de Dios; la única salida, por ende, pasa por la negociación técnica y presión racional sobre empresas mineras con capacidad para manejar eficientemente concesiones tan importantes como Conga en Celendín o Shahuindo en Cajabamba.

Los ministros del actual gobierno pueden darse el lujo de representar personajes de comedia para mejor servir a un presidente de la república que esperamos no se convierta en un mero Il Capitano jactancioso de esta ya tantas veces montada Commedia dell'Arte al improviso. En contraste, el presidente regional de la región, Gregorio Santos Guerrero, está obligado a renunciar a su actual personaje de comedia y ejercer el liderazgo que el pueblo cajamarquino le ha confiado al frente de un grupo multisectorial eficiente que, como paso previo, logre: (1) la erradicación definitiva de la minería ilegal en toda la región, (2) el establecimiento de condiciones medio ambientales y operacionales para calificar a empresas mineras en actuales y futuras concesiones, (3) la participación real de la gerencia regional como líder en la negociación técnica con consorcios  mineros que ya operan en Cajamarca, (4) la continuidad del impulso constructor de carreteras e infraestructura productiva y generador de energía que diferencie a la región ante los inversores locales o extranjeros, y (5) la promoción de proyectos exportadores que incluya estudios, implementación y beneficios tributarios necesarios. La principal autoridad de la Región Cajamarca debe dejar de lado las marchas callejeras como primer expediente a la solución de problemas y empezar a administrar los recursos que posee la región y que alcanzan y sobran para volver a ser la locomotora del desarrollo del norte peruano.

12 junio 2011

Faenón de impunidad

Terminaron las elecciones y la urgencia por salir del marasmo electoral es perentoria. Es cierto que muchos queremos agregar ideas y voluntades para el éxito del próximo gobierno -y los que aún alimentan miedos pronto tendrán su perro y avanzarán- pero no podemos seguir dándole patente de corzo al gobierno saliente que, con el apoyo de la bancada aprista y fujimorista, están bañando de impunidad a los funcionarios gubernamentales salientes. Dos botones de muestra: (1) el Congreso en pleno halló sólo responsabilidad política a los responsables del gobierno durante el Baguazo pero no inhabilitó para puestos públicos a nadie y (2) la Ley 29703, aprobada por el Congreso y promulgada por Alan García el pasado viernes, que: (a) exime de culpa a los funcionarios corruptos en tanto que el acto o transacción gubernamental no produzca pérdida al estado, (b) no obliga al Poder Judicial a inhabilitar a los funcionarios corruptos, y (c) anula la justificación de cambios bruscos de patrimonio o enriquecimiento ilícito.
Estas dos medidas a favor de la corrupción y los corruptos en la burocracia estatal ya son hechos consumados que requerirán derogatorias o anulaciones de parte del siguiente Congreso si es que se quiere hacer justicia con los ladrones de cuello blanco que dejan la mamadera estatal. No va a ser una sorpresa que los gritos de "venganza política" se levanten en diferentes medios de comunicación que, inocentemente o no, busquen proteger a aquellos que medran del dinero de todos los peruanos. Como que tampoco es una sorpresa la forma en que se va tejiendo el posible indulto presidencial de Alan García a Alberto Fujimori; al fin y al cabo, ya tiene experiencia con Crousillat.
El Perú ha demostrado que tiene reserva moral y no dudó en luchar para evitar que la mafia fujimorista se reinstale en el gobierno; es hora de luchar para no permitir que los corruptos del gobierno saliente tengan una coraza de impunidad, como sucedía en las más atrasadas naciones bananeras.

06 junio 2011

El Domador de Bestias

La elección de Ollanta Humala como presidente del Perú 2011-2016 representa una oportunidad a la izquierda peruana para convertirse en un partido formal y sostenible en el tiempo. Para que esa oportunidad sea capitalizada, el gobierno del nacionalismo deberá ser exitoso en el cumplimiento de las promesas ofrecidas durante la telúrica segunda vuelta o, por lo menos, en el inicio de las medidas que lleven a dicho cumplimiento en el mediano o largo plazo por parte de otros gobiernos. Sin embargo, no será nada fácil pues tendrán que quebrar la resistencia de quienes están acostumbrados a dictar las decisiones importantes al oído del presidente de turno o, si es necesario, imponerlas a gritos mediante la presión mediática o económica.
El "lunes negro" bursátil de hoy 6 de junio del 2011, anunciado antes de las elecciones, es una muestra típica de poder para lograr que el grupo de virtuales gobernantes ceda a requerimientos en el nombramiento de ministros de la complacencia de los inversores; ceder a esa presión, ya sea por inocencia o temor, mostraría una debilidad a ser explotada una y otra vez por largos 5 años, tronchando la oportunidad de éxito de la colectividad elegida para gobernar el país.
No hay nada de malo que los operadores de capitales den su opinión sobre las autoridades que fijarán las políticas que rigen su campo de acción, lo malo está en la presión unilateral que se ejerce. Para verlo por el otro lado, cualquiera en su posición aplastaría ese botón a ver si activa alguna reacción a favor de sus intereses; el problema para el 99% restante del país sería que el botón funcione y el nuevo gobierno salte obediente a la petición requerida y entregue su poder de gobernar a ese pequeño grupo de especuladores con traje de diseñador. De darse el resultado esperado por ellos, el nuevo gobierno estará lejos de ser exitoso ya que sus promesas chocan con los intereses individuales de su futuro susurrador de órdenes.
A Ollanta Humala le espera una menuda labor de domador de bestias acostumbradas a tener el pastizal entero para su coleto.

30 mayo 2011

Perú. Semana Decisiva

   Queda menos de una semana para que las elecciones saquen a todos los peruanos al unísono a las calles, no solo para convertir el plácido tráfico dominical en el peor de los infiernos, sino también para depositar un voto, sí, un voto que irá sumando en una de las dos pilas de papeles que deberán formarse el próximo domingo.
   Una de las pilas de votos estará formada por quienes votan por el mal menor de la duda entre un socialismo trasnochado sin norte o una democracia con el inicio de inclusión de grupos sociales importantes por su cantidad; entre ellos estará el voto de la intelectualidad peruana y el de los grandes bolsones de pobreza pandémica del país. Este voto será su mal menor porque más de lo mismo del último gobierno sería seguir alimentándose de abstracciones económicas, su mal menor porque estamos los peruanos perdiendo el tren del desarrollo mientras los economistas juegan al "congelado", a ver si no moviéndonos nosotros, los precios de productos primarios también se conservan estáticos arriba. Pero es mal menor especialmente porque en esta pila de votos estarán muchos que saben que un país es una sociedad formada alrededor de tradiciones y principios comunes y que las sociedades no sobreviven sin los valores esenciales del ser humano, es mal menor porque será una pila de votos contra la corrupción, el robo, y el abuso del poder.
   La otra pila será la de los votos de aquellos que han puesto los valores esenciales de lado por un progreso que , más que gozar, anhelan para sí mismos con sus tarjetas de crédito a reventar. Ellos también creen en el mal menor, pero menor en supuestos riesgos económicos que se les ha presentado como jinetes del apocalipsis que buscan la inclusión de los demás peruanos, menor en la posibilidad de cambiar el sistema que nos gobierna y que ya ha probado en el mundo que requiere ajustes, serios ajustes que ya vienen pidiendo españoles y chilenos en las calles (ya quisiéramos los peruanos tener el desarrollo que tienen los ciudadanos comunes de España y Chile que ahora protestan por mejor distribución de la riqueza). Pero el ansia por progresar no es algo que nadie pueda criticar, aún cuando ese progreso sea individualizado a ultranza y desprovisto de la solidaridad que nos diferencia de las manadas de gorilas que abandonan a sus viejos cuando ya no se pueden valer por sí solos. Hasta éso se puede entender; pero no se puede entender que se deje de lado la dignidad del ser humano basada en los principios básicos y elementales que forman los cimientos de una sociedad civilizada, no se puede entender que por un ansiado progreso individual se olvide que no hay sociedad viable sin honestidad, solidaridad, y espíritu de grupo, especialmente cuando ese grupo encarna a una nación, un país, una patria.
   Esta última semana será decisiva para ese segundo grupo de votantes. Decisiva para quitarse las anteojeras que les han puesto para que corran a ciegas y ver por sí mismos qué está pasando en su propia casa, su país. Decisiva para que dejen de pensar con cerebros alquilados y tomen decisiones propias en beneficio de su país, su casa. Decisiva para no permitir el reingreso al poder a una mafia que dejó nuestra casa devastada y que no ha dudado ni un segundo para nuevamente crear aguas revueltas en la opinión pública tal como ya están acostumbrados en toda elección en que se presente un miembro de la "dinastía fujimori", ahora dirigida desde las cárceles.

18 mayo 2011

España, aparta de mí este cáliz

¡Bajad el aliento, y si el antebrazo baja, si las férulas suenan, si es la noche, si el cielo cabe en dos limbos terrestres, si hay ruido en el sonido de las puertas, si tardo, si no veis a nadie, si os asustan los lápices sin punta, si la madre España cae -digo, es un decir- salid, niños del mundo; id a buscarla!...
España cae y la indiferencia de Hispano América es casi unánime. España lucha por su, hasta hace poco, indiscutido esplendor. España se debate en los impersonales juegos de las finanzas y política internacionales. España sale a tomar las calles pacíficamente para pedir le aparten el cáliz de la deuda adquirida a sus espaldas. España clama por el cambio a un estado más social, más humano, más español. España no necesita de Latinoamérica en su tierra pero le debemos, al menos, el ir a buscarla, saber de sus avatares, mirar en su espejo para aprender a caminar de noche, y saber cómo sacarle punta a este lápiz que nos han entregado los políticos peruanos para los años que nos caen encima.

El extracto de César Vallejo, el poeta liberteño que vivió la guerra civil española en propia piel, sirve para cometer la herejía de llamar la atención de los peruanos acerca de la encrucijada en que nos encontramos. Y es que muchos de mis connacionales al parecer no atisban el precipicio por cuyo borde caminamos sin preocuparnos ni del viento. Aunque lo tomemos a la ligera y confiemos en el sambenito de la demanda interna, necesitamos el ingreso constante de capitales externos para mantener el crecimiento económico que venimos experimentando, esos mismos capitales que saldrían del país en un abrir y cerrar de ojos si sus condiciones no se acataran. Aunque optemos por la filosofía de los tres monos sabios, nuestras exportaciones son mayoritariamente de productos primarios de origen minero cuyos precios internacionales ya tambalean ahora que la maquinaria china se desacelera sin que podamos hacer nada más que cruzar los dedos.

Aunque nos auto denominemos ciudadanos de la globalización mundial, y en ésto sí podemos actuar, nos hacemos los distraídos cuando de enterarse de lo que pasa en el mundo se trata. La encrucijada es seria y no he renunciado a mostrarles los fundamentos de mis temores, sino que la información está está ahora tan disponible para quien quiera verla en estos tiempos de tecnología al galope. Resultará sencillo enterarse directamente a través de quienes aún viven la crisis de los Lehmann Brothers en España; donde todavía hay ruido en el sonido de sus puertas, donde aún el cielo cabe en dos limbos de terrestre ambición.

09 mayo 2011

Cuando la gente no es escuchada

Lástima que hayamos llegado a lo que hemos llegado. Hemos aceptado como dogma político y económico al neoliberalismo que empezó en los EEUU en los años 70 como respuesta a una de las crisis del capitalismo resultante del excesivo peso relativo de las organizaciones gremiales. Claro que en el Perú lo empezamos algo más tarde, los 90. Ya para ese entonces la receta en los EEUU había tenido resultados exitosos al transferir mucho de las manufacturas al continente asíatico (léase China especialmente) y al reemplazar la reducción de la demanda por el boom de las tarjetas de crédito. Como era de esperarse, la receta fue aplicada exitosa y rápidamente en el Perú gracias a la ausencia de industrias y a la violencia oficial soterrada que instauró el presidente A. Fujimori.
La promesa del modelo neoliberal creó un mejor futuro para la sociedad peruana y lo ofrecido fue cumplido en un principio al reducir la inflación y eliminar la escasez de alimentos; es cierto que también eliminó muchos negocios existentes pero los sustituyó por otros más emprendedores, aunque con el costo de las leyes laborales que llevaron al actual "cholo barato" que convirtió a la pequeña porción de adecuadamente empleados antes del neoliberalismo a una más pequeña porción de inadecuadamente empleados (empleados al fin, dirían los fanáticos del modelo).
El problema para el modelo es su incapacidad actual, en el mundo entero, para permitir a todos los estamentos sociales gozar del crecimiento económico y financiero en forma proporcional a su participación. Esa incapacidad ha creado una tendencia al incremento de la desigualdad en todos los países en que se aplica. El Perú es uno de esos países  por lo que su población, después de 20 años de aplicación irrestricta del modelo, empieza a perder la fe en el dogma económico universalmente aceptado y a escuchar a los defensores de esa religión mayoritaria con cierta desconfianza. Ahora en el Perú los políticos, empresarios, y periodistas prelados de la fe neoliberal se están viendo obligados a recurrir a cualquier medida que permita extender la vida del modelo, aún cuando esas medidas requieran usar el cuarto poder de los medios de la comunicación para influenciar la opinión del ciudadano de a pie. Nadie mejor para implementar dicho sistema monoparlante en la prensa que una nueva versión del fujimorismo de los 90.
¿Qué le queda al ciudadano común y corriente en el Perú? pues, votar por el mal menor que acarrea un albur entre una dictadura chavista o un tímido inicio del socialismo moderno que está buscando corregir los defectos del neoliberalismo en el mundo dentro de las reglas del viejo y seguro capitalismo. Es claro que han quedado atrás las razones válidas de corrupción pasada de la alternativa fujimorista, no porque debamos ser indiferentes al robo y al crimen si no porque Keiko Fujimori representa la continuidad del modelo actual en el Perú y el agravamiento de las diferencias en el país.¿Cuál es el mal menor en esta segunda vuelta peruana? le duela a quien le duela lo es el nacionalismo liderado por Ollanta Humala, un caudillo más en la sociedad más caudillista de Sudamérica. Espero, como Mario Vargas Llosa, con temor y esperanza que el mal menor aplique un programa de reformas enlazadas en el tiempo que permita a varios partidos, o caudillos, colaborar a que el modelo económico en el Perú sea lo suficientemente desarrollista para permitirnos ser candidatos al G20. Yo voto por Humala y que Dios nos ayude.

28 abril 2011

El Método Fascista en el Periodismo

Me pregunto quién es el autor de la carta que menciona el director de Correo en una de sus columnas en el Diario Correo virtual, ¿o es que es un alter ego de Aldo Mariátegui para ataques sucios? Ya sabemos hasta la saciedad que Mariátegui apoya a Fujimori, pero no creo que nadie tenga derecho a insultar de esa manera tan burda e infantil a un escritor, cualesquiera su posición política. Todos tenemos derecho a opinar y nadie tiene derecho de tratar de desautorizar a otro usando lodo con ventilador, eso es fascismo (¿o fujimorismo?). Debemos desterrar ese estilo de hacer periodismo y/o política y la mejor manera de hacerlo es no propagandizando esta clase de libelos (muchos de los editoriales del Correo destilan veneno, no todo Correo felizmente).
Creo firmemente que debemos reflexionar mucho antes de votar el 5 de junio próximo, residentes en el Perú o no, pues a todos los peruanos nos afecta lo que suceda después del 28 de julio pues sabemos que ambos candidatos están endulzándose y adornándose para jalar al casi 50% de peruanos que no votamos por ellos en primera vuelta. Analicemos sus propuestas y su entorno sin escuchar los cantos de sirenas en los medios de comunicación (Aldo Mariátegui con cola de pez, definitivamente, no es una bonita visión para el Perú).

27 abril 2011

El internet como ventilador

No es suficiente para las empresas de comunicación masiva con lo impreso, hablado o televisado, ahora también debemos lidiar los constantes mails con artículos de dudosa autoría y más dudosa fuente de información. Lo peor de todo es que son mis amigos y conocidos quienes se encargan, sin retribución alguna, de hacerme llegar lo que piensan los periodistas o políticos de moda en tiempos eleccionarios. Dejé de comprar diarios y de ver noticieros locales para librarme de la batería de ataques de los grupos contendientes en la segunda vuelta electoral en Perú, pero la vía internet se abrió sin límites en mi computador personal.
Absténganse, amigos y conocidos míos, se lo suplico, de enviarme artículos, columnas, o libelos de ninguna autoría que no sea la de ustedes mismos. Ustedes tienen los mismos miedos, las mismas inquietudes y las mismas interrogantes que yo. Ustedes sufren los mismos problemas diarios y comparten el mismo futuro que yo. Entre nosotros sí podemos, y debemos, conversar y discutir sobre lo que puede ser mejor o peor para nosotros. No necesitamos a ningún sabelotodo a sueldo para decirnos qué pensar y menos para urgirnos qué hacer. Nos bastamos nosotros, mis queridos amigos y conocidos.
La caja de resonancia de los mensajes de periodistas y políticos se ha ampliado ahora con la colaboración gratuita de muchos usuarios de correos electrónicos. El ventilador que antes usaban para llenar de lodo a quienquiera les fuera incómodo tiene ahora nuevas dimensiones ¡sin que tengan un sólo centavo de costo adicional!

20 abril 2011

No votaré por el fujimorismo porque creo en la democracia y la decencia

No concibo un país dándole una nueva oportunidad a un grupo político que no sólo delinquió en el poder sino que también afectó directamente a las vidas de cada uno de nosotros en lo económico, laboral, político, ciudadano, etc. Ya bastante se ha dicho y escrito respecto a lo que fue el gobierno autócrata del presidente peruano que fugó al Japón y buscó ser congresista de su segundo país, dejando a su primer país con el tesoro nacional desfalcado. Tanto se dijo y escribió que el ciudadano común como tú y yo se hastió y asqueó. Sin embargo, ahora es perentorio recordar que los gobiernos de Fujimori en toda la década del 90 fueron posibles gracias a (1) el miedo creado mediáticamente por el Apra para bloquear el ingreso de Vargas Llosa al poder -cuya organización política era la mejor preparada para el shock económico que cualquiera debía aplicar después del primer gobierno de Alan García- y (2) la creación de una nueva constitución que permita al ya autócrata Fujimori continuar en el poder -no se puede justificar el cierre de ningún congreso, aún cuando éste sea resultado del ineficaz sistema del voto preferencial-.
Adicionalmente a lo político, el fujimorismo encarna lo que es corrupto y espúreo en el Perú. Parte de nuestro dinero de impuestos se va en mantener una gran cantidad de delincuentes encarcelados, con Alberto Fujimori a la cabeza; ese dinero será una buena inversión si con el logramos mantener fuera de los círculos gubernamentales a esta gente que probadamente ha demostrado su incapacidad por razones legales. Los peores criminales son aquellos que poseen cerebro y dotes organizativas para realizar sus fechorías y el botín en este caso fue el país entero.
Por tales razones, no votaré por el fujimorismo ni en estas elecciones ni en ninguna otra. No cometí el error de votar por Fujimori nunca, no voy a cometer ese error ahora, ni por miedo ni por indiferencia. No votaré por el fujimorismo aunque Keiko firme todos los compromisos habidos y por haber declarando su repudio contra la corrupción. el control de los medios de comunicación, y los crímenes de lesa humanidad, porque llegaría al gobierno con todo el grupo fujimorista que acompañó a su padre. No votaré por el fujimorismo aunque Keiko jure y perjure que no indultará a su padre, porque esa afirmación me dice que liberará al delincuente por la vía del control del Poder Judicial, cosa que el fujimorismo ya ha hecho. No votaré por el fujimorismo aunque Keiko afirme y asegure que es perfectamente capaz de gobernar sin apoyo de su padre y demás yerbas, porque no tiene ninguna experiencia de trabajo plausible y real ni ha vivido lo que el pueblo peruano ha sufrido en cualquiera de sus clases sociales.No votaré por el fujimorismo porque no podré tolerar ver a mi país nuevamente amordazado y engañado sistemáticamente día a día por obra de las fuerzas oscuras que utilizarían el poder y el dinero del estado peruano que es de todos nosotros. No lo haré ni por miedo a la encrucijada en que nos encontramos por los resultados de la primera vuelta electoral, muy diferente a la del año 2006 que permitió el ingreso al poder del ex-reformista Alan García.
Para mi, y espero que para muchos otros peruanos, la única salida se encuentra en la vigilancia activa de nuestra democracia para evitar  que el otro candidato a presidente siquiera sueñe que podrá convertir a nuestro país en las sombras que ahora son otrora grandes  países como Venezuela, Bolivia, Ecuador, y Nicaragua. Es cierto que es nuestro deber ahora escuchar a ese 31% de peruanos que busca cambios radicales, pero también es cierto que es nuestro deber asegurarnos que el otro 69% no caiga en el pozo profundo del velasquismo trasnochado. El trabajo nuestro como demócratas no es decidir entre apoyar a las políticas de gobierno venezolana o brasileña, lo nuestro es hacer fuerza para que la política de gobierno más conveniente para el pueblo peruano se ejecute en el Perú. La encrucijada es, en concreto, evitar el advenimiento de autocracias de cualquier laya y para ello debemos usar todas las instituciones democráticas con las que contamos y dejar de perder el tiempo en apoyar la propaganda politiquera de la ya negada alternativa fujimorista.

18 abril 2011

Los Tres Monos Sabios

Los tres tradicionales monitos que se muestran cubriéndose los ojos, los oídos y la boca tienen gran significado en la cultura japonesa desde hace siglos.  Precisamente, los nombres de los simpáticos micos - Mizaru, Kikazaru, e Iwazaru - significan "no ver, no oír, no decir". Y, según nos explica la antropóloga japonesa Emiko Ohnuki-Tierney, catedrática de la Universidad de Wisconsin, existía en el Japón medieval un "código filosófico y moral santai: entre el pueblo el sentido era «rendirse» al sistema, obedeciendo un código de conducta que recomendaba la prudencia de no ver ni oír la injusticia, ni expresar la propia insatisfacción, lo que perdura hasta la actualidad". Un código de supervivencia que en nuestros tiempos ya no termina en pérdida de la cabeza al golpe de alguna katana samurai, pero que se sigue aplicando con la diligencia propia del insano terror a lo desconocido.  

     No son, entonces, los tres monitos parte de un espectáculo infantil sino que representaron sutilmente la opresión que un pueblo antiguo sufrió. Una opresión económica real que mantuvo por muchos años a una casta tan inútil e improductiva como la Samurai en lugar prominente de la estructura social, tal como sucedió con la casta de los hidalgos en España y los encomenderos en Hispano América. Las actuales castas improductivas en el Perú, ya sean políticos o mercantilistas, han logrado implantar la actitud de "mono sabio" en la gran mayoría de conocidos míos cuando de reclamar contra injusticias sociales o gremiales se trata. Una pérdida de tiempo dicen unos, una actitud de envidia afirman otros, una condición de renegado social rematan unos pocos más. Una lástima, pues muchos de esos conocidos míos son gente inteligente que ha pasado por un proceso de auto-convencimiento de la existencia de una realidad ideal creada para el consumo masivo. Se tapan los oídos a toda voz que cuestione el supuesto papel igualador del crecimiento económico auto-regulado. Callan sin esgrimir razones cuando se duda de la alucinante idea de cada-peruano-un-emprendedor. Prefieren ser ciegos a la diaria visión de imágenes de nuestro casi vandálico subdesarrollo omnipresente en cada calle, cada barrio, cada ciudad. Una verdadera lástima.

¿Y cómo lo hacen?

Simple, llano y directo: ¿quién o quiénes financian a los dos candidatos que quedan para escoger en la segunda vuelta en Perú? Nos urge a los peruanos con dos o más dedos de frente saber cuánto gastaron en propaganda política en la primera vuelta y cuál es su presupuesto para la segunda vuelta, sin olvidar mencionar a las personas, instituciones, o empresas que financian dichos presupuestos. Si logramos conocer esos datos, y deberíamos lograrlo, nos urge indagar qué motiva a los financistas de estas campañas políticas a arriesgar, una vez hechas las sumas,  grandes cantidades de dinero. Que nadie quiera meternos el dedo en la boca con el cuento que el "apoyo" a políticos (que es diferente a decir política) obedece a su vocación de servicio a la comunidad. Bajo el supuesto negado que fuera así, flaco favor nos hacen con la disyuntiva Humala-Fujimori.

El Compromiso por el país en la picota

Basta darle una mirada al "Compromiso por el Perú" que PPK está solicitando firmar a candidatos y ex-candidatos para darse cuenta que tanto Humala como Fujimori tienen puntos cuyo cumplimiento estaría cubierto por la duda. Aquí los 8 puntos:
1. Eliminación total de la pobreza extrema y de la desnutrición para el 28 de julio de 2016.

2. Respeto a la Constitución vigente y rechazo a cualquier intento de perpetuación en el poder.

3. Lucha frontal y deslinde claro contra la corrupción.
4. Rechazo a la impunidad de quienes en el pasado cometieron crímenes contra la Humanidad y contra el Estado.
5. Apoyo incondicional a la plena libertad de expresión y respeto a los derechos humanos.
6. Promoción del desarrollo económico y social para todos los ciudadanos y todas las regiones del Perú.
7. Mejoramiento de una economía social de mercado con liderazgo del Estado y promoción de la inversión privada para mejorar los servicios públicos y la calidad de vida de los más necesitados.
8. Respeto al ahorro nacional en todas sus formas, en particular el de los pequeños ahorristas, e incluyendo el ahorro de los diferentes sistemas estatales y privados de pensiones
Los puntos 1, 6, y 7 son casi meramente enunciativos y de cumplimiento progresivo a lo largo del período de gobierno. Sin embargo, los puntos 2 y 5 parecen ser de difícil cumplimiento para ambos candidatos (para Humala por el accionar de presidentes afines a su línea en Latinoamérica y su plan de gobierno vigente y, para Fujimori, por uno de los pasivos del fujimorismo durante la autocracia de los 90).
Adicional e individualmente, Humala encontraría difícil cumplir el punto 8 por una hipotética distribución de la riqueza en sus extremos (ya sucedió en el Perú de Alan García de los 80 y en la Argentina de los Kirchner). Mientras que Fujimori se juega la palabra ya empeñada con su firma en los puntos 3 y 4 si es que indulta a su padre.

12 abril 2011

De Elecciones y Decisiones Tomadas

Aunque ya era el resultado anunciado por encuestas publicadas en internet, no dejó de caérseme la mandíbula por un momento cuando supe, como todo el Perú y el mundo, que la segunda vuelta para elegir al nuevo presidente peruano tendría en el menú a los dos candidatos que, con razón o sin ella, se venía diciendo traían ingredientes dudosos.
Pero primero una reflexión. El sector mayoritario de la población urbana queda fuera de posibilidades el 5 de junio debido a la atomización del voto que apoya  continuar las políticas económicas seguidas desde el retorno de la democracia el año 2001. Hay quienes culpan a Luis Castañeda por su falta de desprendimiento al no renunciar la semana antes de la primera vuelta; parecen no recordar que detrás de cada candidato presidencial hay una multitud de candidatos congresales que no le hubieran permitido comprometer su volumen de votos, no después de la fuerte inversión en propaganda. Otros culpan a Alejandro Toledo por adelantarse a “pelear” la segunda vuelta con Ollanta Humala, dejando que se cuele la candidata del fujimorismo sin que le caiga ni un solo tomate de sus ataques chakanos. Otros más pueden estar rumiando lo cerca que estuvo Pedro Pablo Kuczynski de entrar a la segunda vuelta, pero también olvidan que él decidió jugársela por un voto más o menos y lograr la hazaña o nada. La verdad es que, hoy por hoy, no hay políticos de fuste en el espectro de centro-derecha en el Perú.
Ahora a nuestro problema. Por un lado Keiko Fujimori (nunca usó su nombre Sofía en la campaña) declaró representar orgullosamente la continuación del gobierno de su padre, hoy preso por actos dolosos durante su administración. La hija del convicto exgobernante no perdió oportunidad para mencionar los logros del gobierno en que fue primera dama (una vez que su madre se retiró después de ser torturada); sin embargo, tenemos que recordar que el fujimorato de 11 años se cargó las mínimas condiciones laborales de un país decente, permitió la importación del actual parque automotor añoso y contaminante (sí, las combis actuales son sus criaturas), compró con dinero de todos los peruanos la línea editorial de los medios de comunicación, sojuzgó al poder judicial, cerró el congreso, y trató de eternizarse en el poder mediante el cambio de constitución y enmiendas a la misma al más puro estilo chavista (por Hugo Chávez, no por Martha Chávez, que son otras perlas las que la adornan).
Por otro lado, Ollanta Humala deja dudas por su mensaje contradictorio que ha pasado (o está pasando) del velasquismo al socialismo moderno en tiempo record. Si un hipotético gobierno de Ollanta Humala se inclina por el socialismo militar de los 70 en el Perú, estamos fritos y requemados, el retroceso sería inconmensurable. Sólo basta darse una vuelta por la sierra y ver el resultado de nivel de subsistencia que ha dejado la reforma agraria de 1968, amén de la destrucción de la industria naciente de aquél entonces. La otra posibilidad con el hasta ahora comodín del naipe que es Ollanta Humala es que opte por un gobierno como el que realizó tan exitosamente Lula da Silva en Brasil, al estilo del socialismo moderno instaurado por varios partidos de la izquierda europea. No sólo empezaríamos como país a salir del pozo de la pobreza en que aún nos encontramos, si no que la ansiada distribución de la riqueza que espera el votante peruano empezaría a tomar forma.
En concreto, a mi modo de ver, existe la seguridad plena del accionar de un posible gobierno fujimorista: autocracia y corrupción oficial. Y hay dudas y posibilidades barajándose si el humalismo llega al poder. Estimo que debemos presionar por garantías de gobierno equilibrado a Ollanta Humala. Aún cuando los grupos de poder peruanos, ante el temor de perder las sobre-ganancias que han cimentado la actual desigualdad en el Perú del 2011, traten de convencernos de cerrar filas alrededor de la dictadura solapada de Fujimori, debemos ser conscientes que un tercio de la población de este país pide un cambio; si el estado no escucha ese pedido, otra noche sin luna se estaría acercando en la historia del Perú.